lunes, 26 de octubre de 2009

PESADILLA


Hace unas noches, pasado ya mucho tiempo, tuve una pesadilla,…Fea experiencia…nunca había en tantos años tenido una…no sabía que era…pero sí se ahora que es algo tan vívido tan real..tan irreal…mezcla misteriosa de tiempos…personajes…personas…personalidades….vivos y no tanto…gamas de colores a todo blanco o negro…caras sin rostro…palabras sin decir…sentires ruidosos…alquimia de la mente…

Pesadilla mal recordada...por mal entendida y peor interpretada…

En ese mundo fantástico, donde todo es lo que es y nada parece ser lo que debería ser, mi nombre era mi nombre, pero no, mi nombre era otro…Dejé de ser el protagonista…para ser el observador con papel de segunda…solo observaba como yo que no era, hacía y deshacía…mataba o perdonaba…mutaba o desaparecía…volviendo encarnado en otro…vagabundo personaje de glorias y miseria…propias y de prestado..

Recuerdo una calle…una ruta…un camino…un algo por donde miles de seres sin rostro deambulaban sin destino, sin saber, sin amparo, sin ser…Pero iban…dónde...nunca lo sabré…pero iban…llegar…no lo sé…legarían…

La atmósfera…inexistente…ausencia de momentos…causas…reflexivas irreflexiones…palidez de ideas sin armonía…secretos a gritos…juegos del pasado no vividos a la espera del futuro no llegado.

Y allí estábamos todos…sin conocer a los conocidos y reconociendo a los olvidados…Mundo extraño, no extrañable, soportable fantasía hirviendo en el gran alambique del destierro de la vida y la bienvenida a la nada. Finalmente de ese artefacto de tarros y caños corvos candentes todos ellos, calló la gota destilada…la gota debeladora…la gota del motivo…El gatillo de la pesadilla…Yo, el actor de reparto.

El protagonista, en un acto que denotó su propia incapacidad para continuar la lucha contra el desorden de la hasta ese momento la nada, decidió asestar un golpe muy duro contra mi inhumanidad. Lo logró, nada pasó. Ahora era yo el protagonista….Su huída fue tan veloz que pareció ausente desde un principio…el principio de la pesadilla…

Traté…mis mayores esfuerzos se agitaron en la tarea…luche con sombras iluminadas…luché con sombras apagadas por luces jamás encendidas…luché por los muertos vivos…luché por los muertos olvidados…luché por los niños…luché por los ancianos…luché por los hambrientos….luché por la paz…luché por la comprensión…luché por la tolerancia…luché por abrigo al desamparado…luche contra la envidia…luché por la vida…luché por la igualdad…luché por la fraternidad…luché sin tregua…nadie estaba a mi lado cuando grité hasta desgarrar mi corazón…

En vano. Es una pesadilla,…que alivio…
Es una pesadilla…No seguiré luchando…ya no…basta.
En medio de un gran temblor, terremoto del alma, supongo, mi pesadilla acabó. Miré fijamente a mí alrededor.

….silencio…
…es una suerte…
…todo estaba en orden…

…silencio…
…sobre mi cabeza una placa con mi nombre y dos número 1856 – 1920
…sobre mi pecho un ramito de violetas….
…mi atuendo blanco amarillento…
…el féretro cerrado…

…silencio…
…todo está en orden…


FERNANDO DI FILIPPO