jueves, 31 de julio de 2014

SIN NADA



Qué se hace con tanta mezquindad
            mamarracheandole a la vida una cuotita de compañía.
                        rodeado de montones de gentes que te quieren y uno,
                                   garabatendo sonrisas que dicen que no dicen nada.

Qué se hace, diga usted que de su desierto
            hizo una multitud rústica de contenido evanescente
                        Quien más tiene más puede, quien más puede más miente.
                                   dos monedas usadas y un mundo negro recupera su color.

Que se hace con tanta soledad
            Sinfonia del decoro, buenas costumbres, del vales por lo que eres.
                        Es su vida embarrada de soberbia que conmigo….
                                    No va a poder. Quien te quiere sin nada te quiere por todo.

FERNANDO DI FILIPPO

viernes, 25 de julio de 2014

UN OLVIDO




Me olvidé como se escribe
…..Me olvidé
Me olvide que es escribir
…..Me olvidé
Me olvidé de todo esto
Me olvidé de todo aquello
Me olvidé lo inolvidable
…..Me olvidé
…..Me olvidé, cómo se olvida...

FERNANDO DI FILIPPO

jueves, 23 de enero de 2014

REZONGO



Pucha digo que soy pavo.
Se me cayó encima la vida y yo,
así.
de lo más campante, distraído.

Pucha si seré, todavía me la creo,
            //Que sos un pibe, no ves que es tu cabeza,
            //No rezongues, que viejos son los trapos.
Pucha si seré, todavía me la creo.
            //Entendé pelandrún de a la puerta y la vereda,
            //De corrida a la escuela, con el dos por dos sin aprender..
            //Entendé de una vez, entendé, año más año menos.
Pucha y todavía me la creo.

Que fulero amigazo del consuelo
Pero que fulero es sentirse consolado
Dame tiempo y te lo explico, sí sí, tiempo,
Sí…
Ese, ese que a vos también,
.......................... te anda quedando ajustado.


FERNANDO DI FILIPPO

viernes, 17 de enero de 2014

HASTA MAÑANA




Resignó caer el poeta moribundo la cabeza en el hombro de su amada; miró el mar, miró el cielo, miró el mundo, y a todo dijo adiós con la mirada.
Y miró el sol sin parpadear, sin desasosiego, al sol que renunciaba en ese instante, y habló así, señalando con su dedo el disco del sangriento moribundo:


Ese sol todo luz, todo energías, volverá con su faz, siempre excesiva, al nacer, a decirte: «buenos días», y a decirte al morir: «hasta mañana».

J. Flores

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Gracias por haber sido tan generosos.
Con todo cariño y hasta alguna vez.
Fernando Di Filippo