viernes, 27 de noviembre de 2015

La culpa es de uno



Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido.

Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
        mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
        una manera tierna
        y a la vez implacable
        de desahuciar mi amor.

Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahi nomás lo dejaste
a solas con su suerte
        que no es mucha.

Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
        y no de los pretextos
        ni del tiempo.

Hace mucho         muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo

y fue implacable como vos
        mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
                        solo.

Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
autógrafo
Mario Benedetti

martes, 1 de septiembre de 2015

GARABATO



                                                            Entre la felicidad y yo,
       la tristeza ventila su soberbia, retuerce su furia la soledad,
       se oprime la cerrada caverna del pasado, de los recuerdos.
Entre la felicidad y yo.

El tiempo renuncia,  y su última huella,
                                         el beso, y su último suspiro
                                                  el adiós cerrado, y su secreto,
                                                          el último pliegue,
                                                               el garabateado destino
                                                                                      que fue,
                                                                                para no ser.

FERNANDO DI FILIPPO

viernes, 12 de junio de 2015

EL AMENAZADO


Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel,  como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es  la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte  para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la  biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la  sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar  contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se  quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han  oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la  memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías,  con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a  pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal;  ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer  en todo el cuerpo.

Jorge Luis Borges

domingo, 1 de marzo de 2015

DESCUIDO

.
Que lindo hubiera sido que hubiera sido.
Nació así como así, como nace un descuido.
Creció así como así, como crece el niño soñando los sueños.
Y hoy mueren, así como así,
sueños, descuido, lo que hubiera sido //,
...............................................que nunca será.


Fernando Di Filippo