viernes, 27 de noviembre de 2009

AMIGO


Lo conoció una mañana, tan insolente como hasta entonces su ausencia. Sujeto de mirada quebrada por el tiempo del fracaso, piel sin color, apenas reflejo de un interior vacío, dominantes miedos descansando en su pecho, indulgencia sin saber, impío ofrecimiento de cátedra callejera sin más que el saber no saber.

Las apariencias no definen, no improntan, no confiesan, tenga dos o seis brazos...da igual, repte o camine, da igual, hable o murmure, que va...

Todo da igual. Con razones o sin razones, con lógica o sin ella, todo da igual.

Lo conoció una mañana, pobre amigo. Su mejor idea...mandarme llamar, buscarme, mostrarme al sujeto. Presentarme lo impresentable. Y...para que están los amigos...para eso. No seríamos amigos si al conocernos ningún interés no nos hubiera aliado y envasado en el interesado frasco de la amistad. Hoy se moviliza la curiosidad, un interés fácilmente ocultable tras la mueca de un te ayudo..

La caminata fue corta, pocos pasos nos separaban. Amigo, el saludo de rigor, aquí estoy, que ocurre que tan serio a puesto el día aun no clareado totalmente.

Pues allí en el cuarto está alguien, dice tembloroso, algo, un sujeto creo, tan inexplicable su aspecto que de entender no te hubiera molestado.

Veamos, o...para que estamos los amigos. El interés opacó por completo la palabra amistad.

Quien...donde...que sujeto...no veo nada que me pueda sorprender...todo está en orden, tus pertenencias, libros, ropas, mobiliario...

Ese, el sujeto en el sofá con un libro sobre su pecho...allí bajo la ventana...Lo ves.

Pues claro, todo está en orden, incluyendo tus papeles personales ya firmados...sí...muy bien, lo acordado hace ya tiempo.

Pero amigo, quien es, que es...no lo ves. ¿?

...sí, claro...
...amigo...

...que en paz descanses...

FERNANDO DI FILIPPO

jueves, 26 de noviembre de 2009

NO PORQUE YO QUIERA...



Y llegó finalmente aquel día…no esperado…con ansias no deseado…imprudente de imprudencia…ausente sin aviso…delirio de la espera….

Ni la mágica inexactitud de los dioses del Olimpo, ni Delfos en su oráculo, ni las cargas angustiantes del peso de los siglos detuvieron aquel día, día que llegaría al fin.

El golpe duro y certero de la incomprensión, dio en el blanco…Mi corazón.
Culpable, solo uno, yo…Indefenso me entrego a la confusión de la condena, mi soledad...hexaedro de siete caras...vidrios ciegos en ventanas de una cara..sonidos del alma por nadie escuchados, soledades que arrastran soledades...

Y…es allí…donde entre luces apagadas, tiempos porfiados en la vuelta, tiempos perdidos en la loca carrera de la vida…tiempos olvidados insisten y luchan por desandar lo andado. Imposible.

La soledad….nueva compañera de camino, camino sin principio ni final…cerrado y porfiado al centro, que unirá en el círculo del elemental laberinto.

Soledad…nueva amiga de haceres y quehaceres…no confío en ti.
Cuál es tu plan..seguramente trazado en el más sordo de los silencios..¿?
…si es que tienes piedad, no lo digas…Deja que intuya...y te pido…no precipites el final de una vida que había encontrado entre las viejas rocas la felicidad. Deja que termine mi andar..ya sin pena, ya sin gloria, ya sin felicidad…ya con la última y única esperanza de envejecer a tu lado…en aquel final fausto y lejano lejano…

…no me empeñes en tu empeño por terminar..sabes de mi debilidad…no abuses de ello.
…prometo…
…respetar tu voluntad así en la tierra como en el cielo…
…y que por muchos años de vida me acompañes en silencio, ese tan tuyo, tan diferente…

…piedad…
...por mí...mi dolor y mi alma...
...quiero vivir...
...quiero ver el final...

...que llegue por su porfiada decisión...
...no la mía...

...no quiero morir porque yo quiera...

...AMEN.

FERNANDO DI FILIPPO

martes, 24 de noviembre de 2009

INSOLENTE COSTUMBRE


Δεκάλογο

...sí...finalmente el día está llegando a su fin...ya está, uno más o una menos...no lo sé. Intranquilo con mi conciencia, me atropella la tan insana costumbre de pensar, solo eso pensar...

Día agitado, como todos porfiado el tiempo no cambia su ritmo, su paso seguro impiadoso gritando sin respeto...no alcanzo...

Recorrido confuso...laberinto de inentendible geometría...las causas, el desorden de lo ordenado, miradas perdidas...calles vacías de caminantes presentes viviendo su ausencia..

...pensamientos proyectados solo sombras del no pude..mañana tal vez...nunca quizás..

...insolente costumbre de pensar...

...sí...finalmente el día está llegando a su fin...y a su fin los olvidados.

Me olvidé de él...profano fui cuando vociferé su “ título” en la madeja cúbica de una disputa...recordé con desafecto padres ajenos...madres sin conocer, heridas a un hijo...aceciné el encanto de vivir ...todo, absolutamente todo me llamaba a la impunidad y allí las garras felinas extendidas en el más profundo silencio juntaron sus deseos y los míos.. corazones dolientes quedaron entre lágrimas sin brotar, corazones que eran luz, ya solo laten sin saber que es lo que de un arrebato quité... sí caballero sé muy bien que estoy haciendo...omnipotencia presente ante el no saber...miradas cargadas de peligrosas emociones no buscadas pero sí bienvenidas...

...y entonces qué, me pregunto...entonces qué..¿?.

Amarás a Dios sobre todas las cosas. No tomarás el nombre de Dios en vano. Santificarás el día del Señor. Honrarás a tu padre y a tu madre. No matarás. No cometerás actos impuros. No robarás. No levantarás falsos testimonios ni mentirás. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. No codiciarás los bienes ajenos.

...insolente costumbre de pensar...

FERNANDO DI FILIPPO