miércoles, 23 de mayo de 2012

DIÁLOGO CON MÍ CORAZÓN


Nunca hagas de la ingratitud una rutina, del rencor un cómplice. Todo se pierde y nada se alcanza. No declines de los afectos, estado irreflexivo que te enfrenta y sin misericordia será tu caída. Cuida a los que te quieren, no desatiendas  a quienes te envidian y caen prisioneros del odio, arrimales el hombro. Si alguna vez las impurezas de tu destino te atrapan desatento, no les des las espaldas, atiéndelas, serán ellas también tarde o temprano parte de tu futuro. Se sincero contigo mismo, como pretendes lo sean contigo. No renuncies, no te entregues, no depongas. es la vida que te ha tocado en suerte vivir. Resguárdala, ilumínala, escóltala hasta el final. Falta poco corazón, no te detengas, late, es mí último pedido. Hoy la muerte, ya mira por mi ventana. Es tu decisión. Estoy en tus manos. Pase lo que pase, pase lo que deba pasar, si estás cansado, si te detienes, se con toda certeza que te volveré a encontrar, en otro cuerpo, en otro lugar, y porque te conozco, sabré que me has escuchado.

FERNANDO DI FILIPPO