domingo, 19 de agosto de 2012

NOSOTROS



Momento, que desde niño fue un paradigma  jugando con mi vida, que sentado en el viejo escondite entre sus sombras nada hacía, sin más ni menos y, solo, alucinado entre repasos de tiempos que pelean sus bondades, sin encontrar la mejor, sin encontrar la peor, me sorprende todavía.
Un ahora no es decir, un durante menos, un después nada y a ese perdido en la amargura de un nunca jamás, se le antoja entrar hoy por mi ventana, en silencio, conforme la inadvertencia que cambiará dos vidas.
El instante, en el que esos caminos que alguna vez fueron solo quimeras tullidas en el abandono, hoy, ahora, regalan la sorpresa. Vivos, sentirse vivos, sí, alguien delinea la esperanza a mi lado. No recuerdo ya los singulares, todo a mudado y solo son plurales. Nosotros.
Gracias, momento por dejarte conocer. Nunca sospeché cuanto tiempo te llevaría desarmar una madeja de sentimientos, pero sabía con certeza que tu voluntad lleva sus letras e intenciones en mayúscula,  y sabes que lo que al alma se le escapa, un nosotros dicho a tiempo, redime.
Gracias momento, pero no debo, ni puedo, ni quiero mentirte, entre vos y yo, solo atinaste trazas a la resolución de la espera.
Nosotros hoy somos dos con pretensiones de uno. Ella y yo.
Momento,
tu momento,
fue el momento acertado.
                  No te sientas desilusionado.
                   Un mimo para dos destinos.
                       Ella y yo, los afortunados.
                                                   Gracias.

FERNANDO DI FILIPPO