sábado, 23 de abril de 2016

Elegir mi paisaje



Si pudiera elegir mi paisaje
de cosas memorables, mi paisaje
de otoño desolado,
elegiría, robaría esta calle
que es anterior a mí y a todos.


Ella devuelve mi mirada inservible,
la de hace apenas quince o veinte años
cuando la casa verde envenenaba el cielo.
Por eso es cruel dejarla recién atardecida
con tantos balcones como nidos a solas
y tantos pasos como nunca esperados.


Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,
los espías aleves de la soledad,
las piernas de mujer que arrastran amis ojos
lejos de la ecuación dedos incógnitas.

Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,
hojas secas, bocinas y nombres desolados,
nubes que van creciendo en mi ventana
mientras la humedad trae lamentos y moscas.

Sin embargo existe también el pasado
con sus súbitas rosas y modestos escándalos
con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
y su insignificante comezón de recuerdos.

Ah si pudiera elegir mi paisaje
elegiría, robaría esta calle,
esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente revivo
y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.

Mario Benedetti

martes, 19 de abril de 2016

Canje


Es importante hacerlo

quiero que me relates
tu último optimismo
yo te ofrezco mi última
confianza

aunque sea un trueque
mínimo

debemos cotejarnos
estás sola
estoy solo
por algo somos prójimos

la soledad también
puede ser
una llama.

Mario Benedetti

lunes, 18 de abril de 2016

Enamorarse y no


Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.


Mario Benedetti

sábado, 16 de abril de 2016

Rostro de vos



Tengo una soledad 
tan concurrida 
tan llena de nostalgias 
y de rostros de vos 
de adioses hace tiempo 
y besos bienvenidos 
de primeras de cambio 
y de último vagón. 

Tengo una soledad 
tan concurrida 
que puedo organizarla 
como una procesión 
por colores 
tamaños 
y promesas 
por época 
por tacto 
y por sabor. 

Sin temblor de más 
me abrazo a tus ausencias 
que asisten y me asisten 
con mi rostro de vos. 

Estoy lleno de sombras 
de noches y deseos 
de risas y de alguna 
maldición. 

Mis huéspedes concurren 
concurren como sueños 
con sus rencores nuevos 
su falta de candor 
yo les pongo una escoba 
tras la puerta 
porque quiero estar solo 
con mi rostro de vos. 

Pero el rostro de vos 
mira a otra parte 
con sus ojos de amor 
que ya no aman 
como víveres 
que buscan su hambre 
miran y miran 
y apagan mi jornada. 

Las paredes se van 
queda la noche 
las nostalgias se van 
no queda nada. 

Ya mi rostro de vos 
cierra los ojos 
y es una soledad 
tan desolada.


Mario Benetti

viernes, 15 de abril de 2016

Ella que pasa



Paso que pasa
rostro que pasabas
qué más quieres
te miro
después me olvidaré
después y solo
solo y después
seguro que me olvido

Paso que pasas
rostro que pasabas
qué más quieres
te quiero
te quiero sólo dos
o tres minutos
para conocerte más
no tengo tiempo.

Paso que pasas
rostro que pasabas
qué más quieres
ay no
ay no me tientes
que si nos tentamos
no nos podremos olvidar
adiós.

Mario Benedetti

martes, 12 de abril de 2016

Estados de ánimo




Unas veces me siento 
como pobre colina 
y otras como montaña 
de cumbres repetidas. 

Unas veces me siento 
como un acantilado 
y en otras como un cielo 
azul pero lejano. 

A veces uno es 
manantial entre rocas 
y otras veces un árbol 
con las últimas hojas. 
Pero hoy me siento apenas 
como laguna insomne 
con un embarcadero 
ya sin embarcaciones 
una laguna verde 
inmóvil y paciente 
conforme con sus algas 
sus musgos y sus peces, 
sereno en mi confianza 
confiando en que una tarde 
te acerques y te mires, 
te mires al mirarme.

Mario Benedetti

viernes, 27 de noviembre de 2015

La culpa es de uno



Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza sólo tuvo un sentido.

Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
        mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
        una manera tierna
        y a la vez implacable
        de desahuciar mi amor.

Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahi nomás lo dejaste
a solas con su suerte
        que no es mucha.

Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
        y no de los pretextos
        ni del tiempo.

Hace mucho         muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo

y fue implacable como vos
        mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente
                        solo.

Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
autógrafo
Mario Benedetti

martes, 1 de septiembre de 2015

GARABATO



                                                            Entre la felicidad y yo,
       la tristeza ventila su soberbia, retuerce su furia la soledad,
       se oprime la cerrada caverna del pasado, de los recuerdos.
Entre la felicidad y yo.

El tiempo renuncia,  y su última huella,
                                         el beso, y su último suspiro
                                                  el adiós cerrado, y su secreto,
                                                          el último pliegue,
                                                               el garabateado destino
                                                                                      que fue,
                                                                                para no ser.

FERNANDO DI FILIPPO

viernes, 12 de junio de 2015

EL AMENAZADO


Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel,  como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es  la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte  para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la  biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la  sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar  contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se  quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han  oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la  memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías,  con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a  pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal;  ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer  en todo el cuerpo.

Jorge Luis Borges

domingo, 1 de marzo de 2015

DESCUIDO

.
Que lindo hubiera sido que hubiera sido.
Nació así como así, como nace un descuido.
Creció así como así, como crece el niño soñando los sueños.
Y hoy mueren, así como así,
sueños, descuido, lo que hubiera sido //,
...............................................que nunca será.


Fernando Di Filippo

jueves, 31 de julio de 2014

SIN NADA



Qué se hace con tanta mezquindad
            mamarracheandole a la vida una cuotita de compañía.
                        rodeado de montones de gentes que te quieren y uno,
                                   garabatendo sonrisas que dicen que no dicen nada.

Qué se hace, diga usted que de su desierto
            hizo una multitud rústica de contenido evanescente
                        Quien más tiene más puede, quien más puede más miente.
                                   dos monedas usadas y un mundo negro recupera su color.

Que se hace con tanta soledad
            Sinfonia del decoro, buenas costumbres, del vales por lo que eres.
                        Es su vida embarrada de soberbia que conmigo….
                                    No va a poder. Quien te quiere sin nada te quiere por todo.

FERNANDO DI FILIPPO

viernes, 25 de julio de 2014

UN OLVIDO




Me olvidé como se escribe
…..Me olvidé
Me olvide que es escribir
…..Me olvidé
Me olvidé de todo esto
Me olvidé de todo aquello
Me olvidé lo inolvidable
…..Me olvidé
…..Me olvidé, cómo se olvida...

FERNANDO DI FILIPPO