viernes, 23 de octubre de 2009

SENSACIONES


Casona vieja, muy vieja de antigua la pobre y de pobres la casona, patio a un lado, tren de habitaciones al otro, cocina y baño al fondo, allá donde llovía hasta llegar.
Macetas de patas cortas y cintura ancha luciendo color rojo y blanco en verticales fajas pintadas a pincel, engalanando robustos malvones de agresivo perfume. Sillones de mimbre tan viejos como la casona o más.
No faltaba el piletón lavarropas, lava manos, lava todo…No faltaba aquel canario enjaulado que ya había olvidado la letra de su canción, la arrugada tortuga tan grande como ella misma podía serlo, solo visible parte del año, misteriosamente desaparecida cuando el frío llegaba.
Todo estaba en su lugar, prolijamente desordenado y pulcro. Sentado en la puerta, invariablemente un viejito saludando a cuanta persona pasara, viejito que no había que dejar afuera a la hora de comer…, comer, sopa.

…había encanto…magia…vaivenes de colores…luces y sombras….ruidosos silencios de siestas interrumpidas por el insolente golpe del racimo ya maduro que la parra arrojaba sobre la baldosa del patio…perfume a madera vieja…perfume a flores aparecidas de la nada con insolencia…aroma del vetusto limonero…ligeras sensaciones que danzaban entre la tristeza y la nostalgia…sueños inconclusos sin comenzar…vidas honradas por ser…dolor de pobreza feliz…dolores de felicidad…buenas y malas letras en periódico color marrón…sepia tal vez..suerte del pobre…tiempo anunciado por el acompasado vaivén de un péndulo…Alejandría en las estantes de libreros a puertas de cristal…libros pidiendo a gritos, vean mis letras…letras que adultos acariciaban en soledades…letras que los adultos entregaban a niños que aun solo veían garabatos en papel a tapa dura…cariños sin límites…límites inexistentes…autoridades presentes sin confesarlo…edades de ternura y respeto no pedido…belleza con luz propia…bendición del los cielos…cielos que guardan celosos aquellos que hoy son recuerdo…

…y nunca jamás,,.
…y nunca jamás…¿?

FERNANDO DI FILIPPO