viernes, 6 de noviembre de 2009

LA SUTIL LINEA


SEÑORA

Sigo pagando con dolor mi infortunado desatino. El descuido. Pero es un dolor diferente, algo distinto, hasta diría cálidamente abrazador.
Verdaderamente raro, diferente, distinto.

No leer sus cartas…Ya no importa.
No ver su delicada estampa…Ya no importa.
No imaginar su perfume a dama de noche en primavera siendo noche atardecer…Ya no importa.
No tomar su mano y darme corte de paseo con usted, mi rosa roja…Ya no importa.
No sellar sus labios noche tras noche envueltos en espuma de amores enloqueciendo y decir, que duerma muy bien y sueñe aun mejor… Ya no importa.
No saber de sus urgencias y correr en su ayuda…. Ya no importa.
No entender mi vida sin los colores, brillos, noches de luces, días terminables cundo no deberían serlo, encantos de extrañar una ausencia a sabiendas que ya, allí a pocas horas, minutos tal vez, nuestras manos se junten de una vez… Ya no importa.

Verdaderamente raro, diferente, distinto.

Sabe usted Señora…

Ya no importa que sea yo un terrible mentiroso y todo lo escrito en esta carta, justo aquí arriba, sea digno del más desdibujada falacia escrita de manos del gran mitómano que por tan grande aun no ha nacido.

Ya no importa que me diga el corazón, ya no importa que me diga la razón, ya no importa que grite mi silencio. Ya no importa si usted me ama.

Solo importa mantener el equilibrio sobre esa sutil línea que ha unido nuestras vidas. No hay tropiezo que me haga olvidar cuanto la quiero, no hay traspié que me haga perder ese delicado andar.

Siempre suyo, a su lado, día a día, la eternidad espera por nosotros, caminemos hacia ella, el amor nos acompaña…la línea bajo nuestros pies…el universo brilla para nosotros, terribles egoístas que esconden un amor por nadie jamás imaginado.

…el amor, esa sutil línea…

Perdón…el llanto a regresado y temo mojar este papel carta….así de fácil…
Perdón...por amarla.

FERNANDO DI FILIPPO