viernes, 18 de mayo de 2012

ROMANCE



Voluntad simpatiza con el atributo del deseo que una vez fue pasión. Deseo que de arrebato a frenesí, confunde sentimiento con frivolidad, momento de quimérico estallido , que en un descuido convierte la fogosidad, en confuso silencio aturdido por la vulgaridad. Marcha desubicada en el juego de los emociones, soneto de rima inconveniente sin la cadencia que arrastra al deseo de un final que tuvo un principio. Será mañana, será otro día, será o no será. Será como deba ser cuando tomados de las manos, deambulen entre ambos corazones las sombras del coqueteo. Quieran Dios y el amor que así sea.

FERNANDO DI FILIPPO