jueves, 26 de noviembre de 2009

NO PORQUE YO QUIERA...



Y llegó finalmente aquel día…no esperado…con ansias no deseado…imprudente de imprudencia…ausente sin aviso…delirio de la espera….

Ni la mágica inexactitud de los dioses del Olimpo, ni Delfos en su oráculo, ni las cargas angustiantes del peso de los siglos detuvieron aquel día, día que llegaría al fin.

El golpe duro y certero de la incomprensión, dio en el blanco…Mi corazón.
Culpable, solo uno, yo…Indefenso me entrego a la confusión de la condena, mi soledad...hexaedro de siete caras...vidrios ciegos en ventanas de una cara..sonidos del alma por nadie escuchados, soledades que arrastran soledades...

Y…es allí…donde entre luces apagadas, tiempos porfiados en la vuelta, tiempos perdidos en la loca carrera de la vida…tiempos olvidados insisten y luchan por desandar lo andado. Imposible.

La soledad….nueva compañera de camino, camino sin principio ni final…cerrado y porfiado al centro, que unirá en el círculo del elemental laberinto.

Soledad…nueva amiga de haceres y quehaceres…no confío en ti.
Cuál es tu plan..seguramente trazado en el más sordo de los silencios..¿?
…si es que tienes piedad, no lo digas…Deja que intuya...y te pido…no precipites el final de una vida que había encontrado entre las viejas rocas la felicidad. Deja que termine mi andar..ya sin pena, ya sin gloria, ya sin felicidad…ya con la última y única esperanza de envejecer a tu lado…en aquel final fausto y lejano lejano…

…no me empeñes en tu empeño por terminar..sabes de mi debilidad…no abuses de ello.
…prometo…
…respetar tu voluntad así en la tierra como en el cielo…
…y que por muchos años de vida me acompañes en silencio, ese tan tuyo, tan diferente…

…piedad…
...por mí...mi dolor y mi alma...
...quiero vivir...
...quiero ver el final...

...que llegue por su porfiada decisión...
...no la mía...

...no quiero morir porque yo quiera...

...AMEN.

FERNANDO DI FILIPPO