jueves, 20 de octubre de 2011

VEINTE



Veinte parece solo un número. Veinte de diez, difícil ecuación donde la mitad de aquel que parece un número sería... pensaría un matemático... donde vamos, concluiría un astuto lector...entiendo agregaría quien de letras todo y de números nada…

Pues a este genio de los entiendo, le va mi más profunda admiración. No es fácil entender, es compleja la lectura, dos tontos números que nada aparentan…y lo gritan todo.

Todo lo dicen esos tontos números… Necesidad, orgullo de ser no uno sino dos, ansiedades, mareos, manos silenciosamente apretadas, ansiedades que humedecen los puños, llantos internos del…no lo puedo creer…, piernas temblando hasta la agonía del suspiro sin descanso, aire que no entra ni sale, aire contenido por la lágrima que no quiere saltar sin permiso, intercambio de miradas con una ternura que jamás dejará abandonado el lugar, sonrisas cómplices cruzadas con la más dulce de las muecas imaginable, palabras que decían todo y nadie escuchó, Y los ojos, esos pícaros de sinceridad, brillantes de alegría y emoción, permanecieron clavados en la imagen de un corazón, que hoy es sagrado y lo seguirá siendo por toda la eternidad….

Si allí en ese lugar tan antiguo como su historia olvidada., la caricia del destino, destino de dos, fue bendecida

FERNANDO DI FILIPPO