viernes, 5 de agosto de 2011

TERAPIA



….en las entrañas del viejo alambique nacieron los químicos, diminutos y de brillantes colores que hoy… mis sabios curadores de-mentes prueban entre mis aturdidos sueños sus efectos…valiosos efectos para la ciencia…
Los resultados son los esperadamente inesperados…vaciaron mis letras, lavaron mi pluma, apartaron la tinta…pero…
…pero al alma no la pudieran apagar, ni  callar, ni dormir, ni censurar, ni matar…
…mis curadores de-mentes saben lo que hacen…y yo… yo se lo que sufro….

…pues ahora, con humilde respeto a mis curadores de-mentes les digo que, esperando licuar hasta la última gota de mi contaminada sangre, tomo prestado y al azar lo siguiente…que será la resultante... mi resultante...y el resultado, de mis queridos curadores de-mentes...

To be, or not to be, aye there's the point,
To Die, to sleepe, is that all? Aye all:
No, to sleepe, to dreame, I mary there it goes,
For in that dreame of death, when wee awake,
And borne before an euerlasting Iudge,
From whence no passenger euer retur'nd,
The vndiscouered country, at whose sight
The happy smile, and the accursed damn'd.
But for this, the ioyfull hope of this,
Whol'd beare the scornes and flattery of the world,
Scorned by the right rich, the rich curssed of the poore?
The widow being oppressed, the orphan wrong'd,
The taste of hunger, or a tirants raigne,
And thousand more calamities besides,
To grunt and sweate vnder this weary life,
When that he may his full Quietus make,
With a bare bodkin, who would this indure,
But for a hope something after death?
Which pusles the braine, and doth confound the sence,
Which makes vs rather beare those euilles we haue,
Than flie to others that we know not of.
I that, O this conscience makes cowardes of vs all,
Lady in thy orizons, be all my sins remembred.


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To be, or not to be: that is the question:
Whether 'tis nobler in the mind to suffer
The slings and arrows of outrageous fortune,
Or to take arms against a sea of troubles,
And by opposing end them?
To die: to sleep;
No more; and by a sleep to say we end
The heart-ache and the thousand natural shocks
That flesh is heir to, 'tis a consummation
Devoutly to be wish'd. To die, to sleep;
To sleep: perchance to dream: ay, there's the rub;
For in that sleep of death what dreams may come
When we have shuffled off this mortal coil,
Must give us pause: there's the respect
That makes calamity of so long life;
For who would bear the whips and scorns of time,
The oppressor's wrong,
the proud man's contumely,
The pangs of despised love, the law's delay,
The insolence of office and the spurns
That patient merit of the unworthy takes,
When he himself might his quietus make
With a bare bodkin? who would fardels bear,
To grunt and sweat under a weary life,
But that the dread of something after death,
The undiscover'd country from whose bourn
No traveller returns, puzzles the will
And makes us rather bear those ills we have
Than fly to others that we know not of?
Thus conscience does make cowards of us all;
And thus the native hue of resolution
Is sicklied o'er with the pale cast of thought,
And enterprises of great pith and moment
With this regard their currents turn awry,
And lose the name of action. — Soft you now!
The fair Ophelia! Nymph, in thy orisons
Be all my sins remember'd.

Gracias Sr. Willlam Shakespeare


¡Ser, o no ser, es la cuestión!—
¿Qué debe más dignamente optar el alma noble
entre sufrir de la fortuna impía
el porfiador rigor, o rebelarse
contra un mar de desdichas, y afrontándolo
desaparecer con ellas?
Morir, dormir, no despertar más nunca,
poder decir todo acabó; en un sueño
sepultar para siempre los dolores
del corazón, los mil y mil quebrantos
que heredó nuestra carne, ¡quién no ansiara
concluir así! Morir... quedar dormidos...
Dormir... tal vez soñar!—¡Ay! allí hay algo
que detiene al mejor. Cuando del mundo
no percibamos ni un rumor, ¡qué sueños
vendrán en ese sueño de la muerte!
Eso es, eso es lo que hace el infortunio
planta de larga vida. ¿Quién querría
sufrir del tiempo el implacable azote,
del fuerte la injusticia, del soberbio
el áspero desdén, las amarguras
del amor despreciado, las demoras
de la ley, del empleado la insolencia,
la hostilidad que los mezquinos juran
al mérito pacífico, pudiendo
de tanto mal librarse él mismo, alzando
una punta de acero? ¿quién querría
seguir cargando en la cansada vida
su fardo abrumador?... Pero hay espanto
¡allá del otro lado de la tumba!
La muerte, aquel país que todavía
está por descubrirse,
país de cuya lóbrega frontera
ningún viajero regresó, perturba
la voluntad, y a todos nos decide
a soportar los males que sabemos
más bien que ir a buscar lo que ignoramos.
Así, ¡oh conciencia!, de nosotros todos
haces unos cobardes, y la ardiente
resolución original decae
al pálido mirar del pensamiento.
Así también enérgicas empresas,
de trascendencia inmensa, a esa mirada
torcieron rumbo, y sin acción murieron.

To be or not to be”, Hamlet's soliloquy in act III, scene 1 translated into Spanish by Rafael Pombo, Colombian poet (Bogotá, 7 November 1833 - † 5 May 1912).